PELÍCULAS APRECIADAS RECIENTEMENTE
Puntuación de 0.1 a 9.9
Volver (Pedro Almodóvar, 2006) **
España. Drama. El Deseo.
Cuando un argumento con elementos tan dispares como este se traduce en una película quizá no muy homogénea pero innegablemente auténtica, es obvio que un director ha creado un universo propio. Esta mezcla de melodrama clásico con el excéntrico cotidianismo característico de su director es un testamento al quehacer de Pedro Almodóvar, y un sentido homenaje a una comunidad de mujeres anclada en su memoria. Su peculiar talante acomoda las más diversas apreciaciones y humores, incluyendo un posible desvío -o no- hacia el realismo mágico. A pesar de no condescender a la audiencia, es la película más transparentemente divertida de su director en años. Curiosamente, también es la menos emotiva. Eso sí, algo como esto no verán en otra parte. Special Bonus Points: por su uso de los besos. (6.3)
Guión (Pedro Almodóvar)
Enorme el reto de unir en una narrativa elementos tan dispares como los presentes aquí (veamos: es una comedia coral, es un melodrama clásico, es un thriller tipo Hitchcock -incluso cita a “Psycho”-, es una película de fantasmas, es una obra de autor que juega con elementos autobiográficos), e increíble la manera en la cual Almodóvar logra el cometido sin dificultades aparentes. Que el cuento no amonte a mucho más allá de una nostálgica mirada a la dinámica de un grupo de mujeres no es gran problema. La elegancia de la estructura y la calidad de los diálogos nos confirman que estamos ante uno de los mejores guionistas del cine actual, y de cualquier época. Como guionista, es muy poco lo que el señor Almodóvar puede hacer mal. (7/10)
Fotografía (José Luis Alcaine)
Competente. (5/10)
Música (Alberto Iglesias)
Falla en la marca por unas cuantas medidas. Es dramáticamente inerte, tal vez la colaboración menos interesante entre Iglesias y Almodóvar. Más salvable musicalmente, por su mezcla de un dosificado histrionismo Herrmanniano con algo de color local español. (5.5/10)
Diseño de producción (Salvador Parra)
Pequeños apartamentos citadinos y casonas pueblerinas. No daña. (5/10)
Interpretación actoral
La interpretación protagónica de Cruz, y su papel -una matrona de fuerte personalidad que rechaza y no duda en aprovecharse de quienes la desean-, lucen como una dura cachetada a la persona cinematográfica que Hollywood ha intentado superponer a ella. Quizá el idioma la ayuda, pero ciertamente brinda una interpretación inspirada y verdadera. Carmen Maura tuvo la difícil tarea de secundar la desviación hacia el realismo mágico que experimenta la obra, y no es únicamente el guión lo que nos mantiene en ascuas acerca de la verdad respecto a su personaje, sino primordialmente su experta, exacta interpretación que encuentra el acorde radio de acción y jamás lo abandona. Como es usual en las películas del manchego, el resto del elenco está soberbio, y su interacción es fundamental al espíritu de la obra. (7/10)
- º -
Otras películas:
Dreamgirls (Bill Condon, 2006) (4.8)
Estados Unidos. Drama. Paramount, DreamWorks.
Guión (Bill Condon)
Difícilmente logra articular sus escenas musicales dentro de su todo dramático, y su torpe incursión en arenas profundas al retratar los problemas raciales y políticos de la época le resta muchos puntos. Su manejo del tiempo y el espacio cinematográfico, y su buen dialoguismo, le da, sin embargo, cierta estatura. (4/10)
Fotografía (Tobias Schliessler)
Adecuadamente dinámica, y poco más que eso. (5.5/10)
Música (Henry Krieger)
Mucho se ha criticado, por parte de los entendidos de la música, la manera en que esta película desvirtúa el sonido del motown clásico para adecuarlo más al pop actual. Yo digo, sirve también para la película, no busquéis mucho dramáticamente, y saldréis contento. En general, las canciones son unas disfrutables obras pop, y sus arreglos, si bien no son nada memorables o significativos, son enormemente disfrutables. Sobre todo para el público pop. Con veintitantas canciones conformando la banda sonora del film -creo que no exagero-, alguna tendrán que salir tarareando. Los premios Oscar identificaron a tres por encima del resto. Con toda razón. (6.5/10)
Edición (Virginia Katz)
Dinámica, adecuadamente. Y poco más que eso. (5.5/10)
Diseño de producción y Vestuario (John Myhre, Sharen Davis)
Un importante esfuerzo de la producción se dió sin duda en el diseño visual, el appeal de la moda, y en la recreación de la época. Les saludo. (6.5/10)
Interpretación actoral
¿Alguien dijo diva? De entre los muchos números musicales, destaca sin duda alguna el “I’m telling you I’m not going”, un show-stopper que cuenta con una exagerada -y adecuada- interpretación, tanto musical como actoral, por parte de Jennifer Hudson, que fue probablemente el momento que le valió su reciente premio Oscar. Eddie Murphy mostró temple y madurez interpretativa en el personaje de una decadente estrella que ve su otrora importante carrera desaparecer. Novatez de lado, Beyonceé Knowles hace un poco cuestionable trabajo en el protagónico, su imberbez, de hecho, ayuda dramáticamente al film, pues resulta adecuada a la historia. También ayuda su voz unidimensionalmente popera. (5.5/10)
- º -
Poltergeist (Tobe Hooper, 1982) (5.2) *
Estados Unidos. Horror. MGM.
Guión (Steven Spielberg, Michael Grais, Mark Victor)
Como es de esperarse, el foco de la realización no radica en la historia y el aspecto humano. Básicamente, si bien muchos de los diálogos -me refiero a uno que otro monólogo- son excesivos y empalagosos, y los gestos tópicos están a sus anchas, las convenciones del género son bien establecidas por el guión. Como base de la película -que es lo que los guiones son- funciona. También funciona la idea de la niña siendo secuestrada por el televisor. (5/10)
Fotografía (Matthew Leonetti)
Varios travellings elegantes y dramáticamente adecuados, uno que otro truco de cámara. Para efectos del resultado final de la cinta, compensa mucho la ocasionalmente admirable puesta en escena fotográfica, que recuerda mucho las películas de su productor y guionista. (7/10)
Música (Jerry Goldsmith)
Poderoso enfrentamiento entre música romántica y atonal, en una frenética partitura musical que narrativamente sirve de forma sencilla y brillante al film, con empleo de sintetizadores para crear cierto ulular espectral -a tono con la idea de Goldsmith de que cada película debía tener su apropiado sonido-, y un encomiable uso de variaciones temáticas que le dan a la obra una gran capacidad expresiva. Musicalmente destaca la nana de Carol Anne, y la espectacular secuencia del rescate, un extático contrapunteo entre música coral y barroca, que rebosa con momentos de superlativa belleza y tensión. (8.5/10)
Edición (Michael Kahn)
Funcional trabajo, cortesía de uno de los mejores editores de la industria. El mejor trabajo de montaje se halla en las secuencias protagonizadas por el payaso. (6/10)
Diseño de producción (James Spencer)
Funcional. (5/10)
Interpretación actoral
Por encima de la barra promedio: Beatrice Straight haciendo verosímil lo inverosímil, casi a fuerza de malabares, con su personaje de la jefa de los investigadores paranormales, y Zelda Rubinstein le saca provecho al personaje más divertido de la película, y fue capaz de enunciar su gran -de grande- monólogo con convicción. (5.5/10)
Efectos (Richard Edlund, Bruce Nicholson, Michael Wood)
Muchos de los efectos visuales son un testamento del triunfo de las decisiones artísticas sobre la perfección tecnológica, lo cual resulta un buen mensaje para estos tiempos. La desintegración de la casa, al final, aún impresiona. (6.5/10)