MÁS PELÍCULAS RECIENTES. Esto es, vistas recientemente.
Puntuación de 0.1 a 9.9
The basketball diaries (Scott Kalvert, 1995)
Estados Unidos. Biografía. New Line
La adolescencia y proceso de maduración del jóven poeta neoyorquino Jim Carroll, mientras se pavonea por las calles con sus homies, jugando basketball, drogándose y embebido en una incipiente vida criminal. Y, escribiendo poesía en un cuaderno. Narrado desde un futuro sobrio y calmo, y canalizado todo, por supuesto, como un mensaje anti-drogas. En el proceso reduccionista, sospecho, el espíritu de la faena ha sido destilado de gran parte de su potencial interés. DiCaprio protagoniza y Wahlberg secunda, mucho antes de ser famosos, y en el carisma que ellos logran despertar radica la mayor atracción del film. Trivia: la película posee una escena onírica que supuestamente inspiró a los chicuelos de Columbine a perpetrar la conocida masacre. (4.3)
Dominion: Prequel to The exorcist (Paul Schrader, 2004) *
Estados Unidos. Horror. Warner.
Versión original de Paul Schrader sobre el primer encuentro del padre Karras con el demonio que atacaría a Linda Blair en una de las más famosas películas de terror de todos los tiempos. Comprensible por qué la Warner decidió contratar a un nuevo director para destruirla por completo: le pide a la audiencia que piense, pretende asustar con una cuidada exposición de diversas ideas y rumiaciones sobre la maldad, y para colmo agrega una pizca de geopolítica internacional al tema. La narración de Schrader es sólida respecto a su planeamiento dramático; su meditación sobre el origen y naturaleza de la maldad luce literata y centrada, sus diálogos denotan experticia. Por momentos, incluso, logra atmósferas de terror verdaderamente escalofriantes -y reveladoras-, pero durante la última media hora el film salta a un limbo infernal que no logra sobrevivir en armonía con el resto. Es muy difícil elucubrar hasta qué punto esto representa la obra final de Schrader; para el estándar de Hollywood, algunos efectos lucen como maquetas de preproducción, incluyendo las extrañas colorizaciones de la última porción del film, y la desconexión del final con el resto es más que obvia; el propio andar sobrio y pausado del film se torna algo desaforado. Bien sea el resultado de una accidentada producción o de una pretensión argumental que el director no supo integrar al resto de la obra, “Dominion” representa, a pesar de sus errores, una de esas raras peliculas que se preocupa en plantear y desarrollar ideas, y por gran parte de su metraje es más que respetable. (4.8)
Drømspell (Unni Straume, 1994)
Suecia. Drama.
Adaptación de una película homónima que Ingmar Bergman hizo para la televisión en los años sesenta, sobre una enferma terminal que, postrada en su cama, medita sobre su vida, el amor, Dios, y la muerte. Sin haber visto el original -o alguna película de Bergman, para mi desgracia-, el discurso filosófico resuena huecamente en mis cavidades intelectuales, y parece en exceso literario. En cuanto a formalidad visual, la película es fotográficamente excelente, su utilización de las sombras y el blanco y negro es evocadora y marca el humor adecuado para el film. A quienes les baste con eso tendrán mucho para ver aquí. (4.5)
Manuela Saenz (Diego Rísquez, 2000)
Venezuela. Biografía. CONAC.
Los aspectos… medianamente positivos del film -la música no está mal, por ejemplo, tampoco el arte- son arrastrados río abajo por la total incapacidad del director para la coherencia dramática; la obra está a años luz de la noción de la existencia del pulso narrativo. Pobremente editada, pobremente escrita -y con diálogos insufriblemente rimbombantes, su mal gusto merece un comentario aparte-, pobremente concebida, pobremente ejecutada. No hay de dónde agarrarse aquí. Es un desastre. (0.9)