Revista TIME: ¿Está Chávez asfixiando a los medios?
La ironía es una de las muchas cosas que el gobierno de Venezuela está perdiendo.
Si lo que ocurre en Venezuela aconteciera en los Estados Unidos, apuesto a que ese título no tendría signos de interrogación.
Jens Gould, reportando para TIME desde Caracas.
¿Está Chávez asfixiando a los medios?
Los estudiantes protagonizaron escaramuzas con la policía por toda Venezuela este lunes, y siguieron esquivando perdigones y gas lacrimógeno el martes, mientras protestaban por lo que llaman una disminución de su libertad de expresión. Pero si tú fueras uno de los muchos televidentes venezolanos que no reciben el canal de noticias Globovisión, quizás no habrías podido ver las protestas. Y eso se debe a que, aparte de esta estación que sólo se ve por cable excepto en Caracas y Valencia, las demás televisoras apenas cubrieron las manifestaciones.
El canal 2 del dial, que había sido el hogar de la televisora RCTV, alineada con la oposición, no habría perdido la oportunidad de mostrar estos eventos. Pero, precisamente, la razón por la que los estudiantes tomaron las calles es que el gobierno forzó a RCTV a salir del espectro radioeléctrico el domingo por la noche, negándose a renovar su licencia de radiodifusión. El canal más antiguo del país fue reemplazado por la estatal TVes, que mostró caricaturas y películas viejas durante las protestas. Los críticos de Chávez advierten que, cuando pase el temblor, el panorama televisivo estará carente de voces independientes que estén dispuestas a criticar al gobierno.
El gobierno responde que muchos canales de TV privados, más pequeños, continúan existiendo, y que los dos periódicos más poderosos del país siguen inclinándose a la oposición. El Estado, dicen, simplemente ejerció su prerrogativa de no otorgar la concesión, como respuesta al apoyo de RCTV al fallido golpe contra Chávez en 2002, y a que inundó el espectro con programación antigobierno. RCTV, como la mayoría de los medios, estaba fuertemente inclinado contra Chávez durante sus primeros años en el poder. Y la continuada línea editorial antichavista de los ejecutivos de RCTV no es ningún secreto. El domingo, tras declarar para TIME que Chávez se dirigía “hacia un régimen totalitario”, el presidente de RCTV Marcel Granier, se rió de los que “siguen creyendo que hay democracia en Venezuela”.
En esta sociedad extremadamente polarizada, es conocido que los medios se han comportado más como actores políticos que como observadores objetivos. Aún así, otra de las grandes televisoras privadas, Venevisión, han moderado sus críticas contra el gobierno.
Los periodistas locales dicen que una ley de Medios incrementan las penalizaciones por difamación han estimulado la autocensura. Y hasta los dueños de medios más blandos con Chávez admiten que las constantes “cuñas” progobierno y la difamación de los opositores en el programa nocturno (late-night) del principal canal del Estado, Venezolana de Televisión, es poco más que propaganda. La respuesta internacional tampoco ha sido favorable, puesto que la Unión Europea y el Senado de los EEUU han expresado su preocupación.
Apenas horas después de que RCTV saliera del aire, el gobierno ya estaba amenazando a Globovisión, el bastión solitario de la TV de oposición. El ministro de Información William Lara anunció el lunes que el gobierno investigaría al canal por incitar un intento de asesinato contra Chávez. Como evidencia, mostró imágenes de 1981 del intento de asesinar al Papa Juan Pablo II, acompañadas de un tema de Ruben Blades cantando “Tengan fé, esto no se acaba aquí”.
Lara acusó también a CNN de incitar a la violencia y de hacer “campaña contra Venezuela” mostrando la imagen de Chávez junto a la de un lídera de Al-Qaeda. El martes, en un discurso que todas las estaciones de TV estaban obligadas a difundir, Chávez sugirió a Globovisión que “se tomara un calmante”. El presidente de Globovisión Alberto Federico Ravell negó las acusaciones diciendo que “no cambiaremos nuestra línea editorial”, y llamando a su canal “el último bastión de la televisión independiente”.
Paradójicamente, hace sólo cuatro años, Chávez alabó a CNN por ser el primer medio en reportar que no había renunciado durante el golpe. En cuanto a los canales de TV privados de Venezuela, quizás Chavez nunca habría ganado la popularidad que necesitaba para ser Presidente de no haber sido por la exposición que aquellos le dieron, tras dirigir un intentona fallida de golpe de Estado en 1992. Su breve discurso, incluyendo el famoso comentario de “por ahora, el objetivo que nos planteamos no fue alcanzado”, lo ayudó a convertirse en un héroe nacional. Sin embargo, su gobierno ya perdió esa ironía.




